Csaba Markus

19 jun. 2010

PLATERO Y YO



   Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
   
   Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas a penas, las florecillas rosas, celestes y gualdas...
Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...

   Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel...

   Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

- Tien' asero...

Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

                                                                                           Juan Ramón Jiménez



 Delorentos - Sanctuary by A.M.A. Music Agency

2 comentarios:

Diabetes dijo...

Platero y yo nunca me ha gustado. Ya lo siento. Seguro que es un texto brillantemente escrito, pero a mí me resulta demasiado poético y, en consecuencia, aburrido y pesado de leer.

Isamonalisa dijo...

A mí tampoco me decía nada Agatha Christie, y ya sabes... Ahora sí que me gusta. No hay nada como tener mucha curiosidad para ser capaces de apreciar lo bueno que cada libro nos puede llegar a ofrecer.

1 besote!